¿Qué es la gastroenterología?
Por: Alfredo Aponte Córdova, M.D.
La gastroenterología es una subespecialidad de la
medicina interna dedicada al estudio y diagnóstico de condiciones o enfermedades del sistema digestivo. El sistema digestivo está compuesto por esófago, estómago, duodeno, intestino delgado, intestino grueso (colon), anorecto, hígado, vías biliares y páncreas. Los diagnósticos de condiciones o enfermedades tratadas por el gastroenterólogo son: inflamación del esófago, gastritis/úlcera péptica, hernia hiatal, piedras de vesícula biliar, vesícula vaga, malabsorción, diverticulosis del colon, cáncer, pólipos, colitis, etc.

Procedimientos Diagnósticos
Uno de los métodos que utiliza el gastroenterólogo es la endoscopía que realiza él mismo en su oficina o en el hospital. Es un procedimiento sencillo y seguro en manos expertas. La endoscopía es utilizada porque muchas condiciones gastrointestinales no pueden diagnosticarse con sonografía, CT Scan, MRI o radiología convencional. La endoscopía permite la visión directa y precisa de las cavidades de los órganos gastrointestinales. Es más exacta y sensitiva que la radiografía y puede descubrir lesiones pequeñas que serían indetectables por los rayos X. La video endoscopía permite documentar el estudio en película (video cassette o fotografía) a todo color. Muy recientemente, una nueva modalidad diagnóstica, la video cápsula, ingerida por vía oral permite la evaluación del intestino delgado. La gastroscopía detecta lesiones del tracto digestivo superior (esófago, estómago y duodeno) tales como várices, úlceras, inflamación y cáncer de esófago. En el estómago se detectan úlceras, gastritis, pólipos, cáncer y cuerpos extraños ingeridos accidentalmente. Ulceras sangrantes pueden ser fulguradas.

La endoscopía gastrointestinal también permite obtener biopsia de tejido.
Por ejemplo, la biopsia de estómago puede ayudarnos a detectar la bacteria Helicobacter pylori causante de úlceras en el estómago y en el duodeno.
La polipectomía permite la remoción de masas sólidas llamados pólipos a través de un sistema que enlaza el pólipo y lo cauteriza.

Finalmente, la colonoscopía diagnostica lesiones del recto y colon como hemorroides internas, colitis, diverticulosis y cáncer del colon entre otras condiciones. Toda persona de 50 años o más deberá hacerse una colonoscopía. Las personas de alto riesgo para cáncer colorectal son las que tienen un familiar de primer grado o historial personal de cáncer o pólipos, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn's.

Por lo general, los procedimientos se realizan bajo sedación intravenosa. Aunque muchos pacientes duermen durante el estudio, hay quien no quiere perderse las imágenes de su propia video endoscopía en el monitor. Para lograr un buen estudio, el paciente debe estar en ayuna y con el estómago y/o colon completamente limpios.
La decisión de efectuar cualquier procedimiento endoscópico se fundamenta en una cuidadosa evaluación previa y se ofrece como un método de excelencia para el estudio del sistema digestivo. Obviamente la gastroscopía y la colonoscopía no deben utilizarse innecesariamente o en situaciones en las que otros estudios puedan ser más efectivos.